sábado, 24 de mayo de 2014

¿Somos monotemáticos?

Diputados del PRD han insistido en mover las fechas de la discusión de las leyes secundarias de la Reforma Energética para que no se crucen con el mundial. Moverlas para que la gente no esté distraída del debate por estar viendo los partidos.
¿Creen estos diputados que somos intelectualmente incapaces? ¿Que no podemos atender un evento deportivo y a su vez estar al pendiente de los asuntos legislativos de la nación? "Que la gente no se nos distraiga". Es realmente insultante; estos políticos piensan que no razonamos y que, por ello, deben evitar que nos embrutezcamos con fútbol; que somos tan poco capaces que sólo podemos procesar una cosa a la vez.
El año que entra vienen elecciones de diputados federales; recuerde cómo estos diputados lo consideraron a usted un imbécil cuando vengan a pedirle su voto. Téngalo en cuenta.

domingo, 26 de enero de 2014

Sobre pobreza y desigualdad

Nuestros políticos, gente de izquierda, de centro, de derecha y de casi todas las ideologías, luchadores sociales, activistas y demás buenas conciencias siempre claman que la desigualdad es algo que debe combatirse. Pero considero que fallan en su diagnóstico. Pobreza y desigualdad bien pueden no ser iguales.

¿Es ofensivo que alguien sea muy rico mientras muchos son muy pobres? Hay quien considera que sí -y depende de cómo se generó la fortuna de este hipotético acaudalado, si mediante el legítimo esfuerzo o por contubernios con políticos y prácticas deshonestas-, y pretenden solucionando "repartiendo la riqueza". Pero no se va a lograr mucho quitando al rico para darle a los pobres así nada más. En vez de eso, sería mejor brindarle herramientas, conocimientos y habilidades a los más pobres para que generen su propia riqueza. Querer igualar a todos a los mismos niveles de vida e ingreso es propio de regímenes totalitarios, y generalmente esa igualación termina fracasando, llevando a todos hacia abajo, nunca hacia arriba. Hacia abajo porque la idea es "repartir" la riqueza, nunca generar más riqueza.

Considere usted el caso hipotético de dos pueblos; en uno todos los hogares pueden comprar, al mes, dos hogazas de pan; nadie tiene más, nadie puede tener más (aunque hay quien pueda tener menos). En el otro pueblo, hay hogares que pueden comprar mensualmente hasta 5000 hogazas, algunos otros 1000, y los hogares con menores recursos pueden comprar, a lo mucho, 40 hogazas de pan. ¿Cuál pueblo es más pobre? ¿Cuál es más desigual?

La solidaridad obligatoria bien puede considerarse como extorsión, y como pretexto para que políticos hipócritas saluden con sombrero ajeno. Y eso que en el mejor de los casos repartan; casi siempre se lo roban.